Ahora agrega colorante del mismo que usan en repostería, algunas gotas hasta que adquiera un buen color. Transfiere la solución a un envase de vidrio limpio y sumerge un hilo de algodón de unos 25 cm de largo, si puedes colócalo de forma tal que quede vertical, te puedes ayudar un lápiz colocado en el borde del recipiente. Coloca el envase en un sitio tranquilo, y no lo disturbes por varios días, no lo muevas. A los 2-3 días verás como crecen los cristales en el hilo de algodón. Déjalos crecer por varios días y al final retira el hilo y déjalos secar.
