Se apaga el fuego y se agrega mas alumbre hasta que no se disuelva mas. Al enfriar se filtra la solución, y tendremos una solución saturada de alumbre. Ahora debes filtrarlo con una tela para obtener solamente el líquido.


Se coloca la solución filtrada en un vaso de vidrio muy limpio y se tapa con un papel, dejándolo reposar por una semana. OJO: puedes mirarlo todos los días, pero NO LO MUEVAS. Al cabo de una semana tendrás bellos cristales de alumbre en el fondo del vaso.
La misma operación la puedes hacer con el sulfato de cobre, que se puede comprar en los negocios de suministros agrícolas. Puedes optimizar al procedimiento colocando una cuerda en la solución con la cual has previamente amarrado un cristal pequeño. Este servirá como semilla para que sobre él, crezca el cristal grande.
Si utilizas agua destilada el resultado es mejor, así se evita que se formen miles de microcristales y se favorece la formación de pocos cristales pero mas grandes.