
Este es un experimento muy sencillo pero impresionante por su simplicidad. Una buena tinta invisible se puede hacer con jugo de limón, usas un palillo para mojarlo en el jugo de limón y escribes sobre un papel blanco. Cuando se seca, es totalmente invisible.
Para que aparezca la escritura, debes calentar el papel, con una vela o colocándolo sobre el fuego de la cocina o una vela (mucho cuidado con incendiar el papel), debes mantenerlo a una altura prudente para que no se queme. Para evitar riesgos, te recomiendo que calientes el papel con el fuego de una vela.